Ser y estar... síntomas de una vida

Los pensamientos se traducen en una cosa..., simplemente en uno mismo

viernes, 17 de junio de 2011

Déjame entrar I

A veces no sabes si las decisiones que tomas son las más acertadas. Por mucho que des vueltas a la cabeza, ésta siempre te va indicando diferentes opciones, pero la verdad es apenas imperceptible. Lo correcto y lo incorrecto es tan difuso, que sólo puedes dejarte arrastrar por sensaciones, por manifestaciones aún más confusas que una misma.
Sé que he intentado todo, o al menos eso es lo que me ha parecido. Pero posiblemente no haya sido suficiente. A veces si apretamos demasiado la maquinaria, se resiente, tiembla, y luego cuesta mucho componerla. Por eso te digo que necesito más que nunca un hueco donde empezar a trabajar sobre ese puzzle que se ha desmontado, colocar las piezas de manera correcta y volver a ser yo.
Sigo sintiendo nostalgia, olores que me imprimen recuerdos de escenas evocadoras de ti; ese olor por la mañana se me ha quedado sellado en mis fosas como algo imborrable. Miradas, sonrisas..., y tantas cosas, que me hacían sentir bien y ahora me sumergen más en confusión. No quiero olvidar todo lo vivido, lo sentido; quiero volver a vivirlo y sentirlo pero con la cabeza bien firme, segura de mí misma.
A veces me siento como una muñeca, que la traen y la llevan, que la peinan y la visten, al antojo del dueño. Quisiera poder ser yo, no esa muñequita vacía.
Da la sensación que no he sido franca contigo todo lo que me hubiera gustado. Y te preguntarás por qué. Quizás el deseo de ti no me haya dejado ser por momentos yo misma. Confundida, mucho; triste, mucho; agotada, mucho... Y vuelta a empezar.

1 comentario:

  1. No te sientas como una muñeca, tu vales mucho y tienes muchisimas virtudes.

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