Desde hace tiempo, las noches no son iguales. He empezado a acostumbrarme a los cánticos que mi pensamiento, constantemente, me va narrando. Los sueños vienen antes de tiempo, y me mezo con unos pensamientos que se podrían traducir en fantasías imposibles y realidades que, muchas veces, hacen daño.
Suerte que la noche no es tan larga como parece, porque el sabor de boca a citalopran o alprazolan siempre hace que cada mañana todo vuelva a ser diferente...
Suerte que la noche no es tan larga como parece, porque el sabor de boca a citalopran o alprazolan siempre hace que cada mañana todo vuelva a ser diferente...
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