Deshazgo el pasado con muchísimo tiento. Cada vez que descubro lo curioso de mí misma, me encuentro que es difícil rellenar el tiempo perdido. Los recuerdos son siempre fardos pesados que nos bloquean, losas que nos obligan a conocernos a nosotros mismos.
No es nada complicado demostrarse a uno mismo hasta dónde se puede llegar. Si atendemos, poco a poco y con la confianza suficiente en nosotros mismos, podremos conseguir cualquier sueño que tengamos. Simplemente hemos de seguir hacia delante, sabiendo lo afortunados que podemos ser.
ResponderEliminarEs complicado saber hasta donde puedes llegar, el pasado existe, y esa existencia hace que a veces no sabes el camino que debes seguir, se tomaron decisiones erróneas, pero que a la vez tu tomaste porque creías que eran lo correcto, ¿Que camino es el que debes seguir ahora? ¿Ser uno mismo? O ¿Corregir errores sin ser tu?
ResponderEliminarPosiblemente si somos dueños de nuestro pasado, porque todo aquello que hemos vivido han sido cruces de múltiples decisiones que hemos ido tomando. Pero, no obstante, ese pasado nos queda ya muy lejos, aunque haya sido ese pasado de esta mañana, un pasado que nos ha hecho tomar una decisión determinada, o bien, ese acto impredecible que te ha llevado hacia la desesperación, a contradecirte a ti mismo. El pasado es algo que nos acompaña, pero cuando se vuelve una losa, un peso que no nos deja seguir hacia delante, es mejor guardarlo en un cajón y olvidarse un poquito de él.
ResponderEliminarA veces es difícil, lo reconozco; hace tiempo que intento olvidar dolores, alegrías, buenos y malos momentos... Pero sé que lo más importante es pensar que yo siempre estaré a mi lado.